Ya has comenzado tu plan de entreno y tienes claro que debes hacer para lograr tus objetivos: Comer sano, mejorar tu masa muscular y sentirte más activo. Las premisas están claras, pero a menudo que aumentas tu entreno te das cuenta de que también aumenta tu hambre y, por consecuente, tus ganas de comer más. La “recompensa” alimentaria post entreno puede estar afectando a tus objetivos, por eso en este post te explico que comer después de entrenar para maximizar los resultados y reducir el apetito.

Primero, la proteína

Es fundamental para el desarrollo muscular además de incrementar la saciedad. La opción más idónea para comer inmediatamente después de entrenar es, sin duda, el batido de proteínas. Al ser una opción líquida no supone un extra de gasto energético en el organismo para la digestión, de manera que nuestro cuerpo podrá seguir utilizando la energía principalmente para la recuperación del organismo tras el ejercicio.

Te recomiendo que incluyas un batido de proteína con un valor entre 0,4 o 0,5 por kilogramo de peso, en los 30 minutos después del ejercicio físico. Puedes optar por mejorar tu batido añadiendo una dosis adecuada de aminoácidos que favorezcan mejor la recuperación.

Carbohidratos para seguir

Pasada la hora después de terminar tu entrenamiento será momento de recargar los depósitos de glucógeno muscular. Apostar por fuentes de glucosa o carbohidratos de calidad será vital para evitar la fatiga, la ansiedad y poder recargar pilas para el día siguiente.

Si realizas tu entreno antes de la comida puedes apostar por carbohidratos como el arroz o la pasta, preferiblemente integral; También la patata, boniato u otros tubérculos. Siempre en la cantidad adecuada según tus objetivos.

En esta comida también será interesante añadir proteína, esta vez en formato sólido. Además de grasas saludables y fibra; la combinación de grasas o fibra junto a los carbohidratos te permitirá una recarga de energía sostenida que, además, nutrirá todo tu organismo.

Si realizas tu entrenamiento a media mañana o a media tarde puedes añadir fuentes de carbohidratos como las tortas de arroz, avena o fruta; junto a frutos secos y alimentos ricos en proteínas.

Recuerda que en todos los casos conocer la proporción de proteínas, grasas y carbohidratos según tu físico y objetivos será fundamental para organizar tus comidas. Con mi asesoramiento nutricional o completo recibirás unas pautas que te permitirán cuidar de tu organismo mientras cumples tus retos.

Lo que comes después del entreno marcará una diferencia en la composición corporal resultante, contar con una dieta semanal acorde con tus objetivos así como un preparador físico online o presencial te ayudará a evitar caer en las “recompensas” perjudiciales con las que se pretende compensar el entrenamiento. Bollería, chocolates, bebidas azucaradas entre otros, están en la lista de alimentos “Me lo he ganado”, sin embargo su única función será retrasar aún más el logro de tus retos. Asegúrate de tener un plan nutricional que se adecue a tus necesidades y podrás prescindir de las tentaciones.